Chile, corrupción institucional hasta la médula.



Chile, corrupción institucional hasta la médula: procedimiento penal al servicio del empresariado y sus políticos, y su uso por jerarquía del Ministerio Público.

“… Gajardo le hace ver a Guerra que Moreira en la indagatoria ‘no realizó aportes de información sustanciales’ y que sólo reconoció los hechos, ‘dada la existencia de importantes, reveladores e incontrarrestables antecedentes existentes en su contra (declaraciones, documentos, correos electrónicos, etc.)’ y destaca que se negó a declarar sobre otras empresas a las que boleteó su entorno y no dio acceso a su correo. ‘La gravedad del caso, además, radica en que mediante este delito tributario se logró financiamiento para una campaña con la que consiguió nada menos que acceder al Senado de la República (…); el juicio oral es el camino que se debe seguir en nuestro concepto y no retroceder’, escribió Gajardo tras calificar la suspensión como ‘improcedente’…”. 

Pertinente reportaje es el que ahora enlazamos, sobre la conducta de custodia de la impunidad de poderosos personajes.  Y de cómo dos fiscales -obedeciendo su ética funcionaria y su conciencia- han decidido su renuncia por sobre el acatamiento a lo esencialmente ilícito.

En medio de una regulación procesal penal diseñada e instalada por la Concertación y tutelada por los Gobiernos posteriores, que permite la impunidad. Y que la cúpula del Ministerio Público ha instruido a sus fiscales interpretar de modo amplio y aplicar intensamente (es ésta la conducta que constatamos), desvirtuando fines esenciales del Derecho Penal, convirtiendo a las fiscalías en meras oficinas de transacción y componenda civil.

Abandonando el reproche y la concreción de los fines penales, que despectiva y muy convenientemente (para complacencia de sus jefaturas ligadas) aluden como meros devaneos “teóricos”, olvidando (o ignorando) que el sustrato de toda norma es la teoría, nexo y dependencia reconocido en los propios Mensajes gubernamentales, y en la historia de aquéllas.

Desde el nuevo Código Procesal Penal que aparecen estos mecanismos de “salidas alternativas”, aplicados para beneficio de sectores pudientes, empresarial y político.

Accesoriamente, resalta la hipocresía del entorno intelectual y académico vinculado a aquellos que diseñaron e hicieron aprobar tales mecanismos procesales de evasión del cumplimiento del Derecho: exhiben adornado rechazo al ahora evidente comportamiento corrupto, cuando ellos mismos integraron los regímenes que generaron la regulación para tan previsible impunidad. 


Hipocresía del régimen chileno respecto de Venezuela.



La hipocresía en su estado más puro
(Ataque sistemático de la cúpula chilena al Gobierno de Venezuela).
Reconocemos la moderación de don Hugo Farías Moya. Ya con dos chilenos asesinados en Venezuela (eran partidarios del actual Gobierno chavista, así es que para la gran prensa y los intereses de EE.UU.  su muerte “no importa”), y otros gobiernistas quemados vivos por bandas armadas de la oposición, justificado estaría un tono aun más directo.
En esta farsa se acompañan en Chile –congruentemente- tanto el régimen de la llamada “nueva mayoría” como la extrema derecha histórica.

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La hipocresía en su estado más puro
Por Hugo Farías Moya


Leo con asombro la insólita declaración del gobierno chileno sobre el proceso electoral del domingo recién pasado en Venezuela: “Nos causa profunda decepción que el gobierno de Venezuela haya celebrado las elecciones a la Asamblea Constituyente”. Es decir están decepcionados y consternados porque en el país caribeño se hayan realizado elecciones. Como simple ciudadano chileno de a pie no deja de sorprenderme que nuestro gobierno encabezados por una Presidenta y Canciller que se dicen ser “socialistas”, tenga ese grado de destemplanza ante una nación que aún sigue apostando por la paz y no por la confrontación. Agrega nuevamente nuestro gobierno: “No reconocemos la validez de esta elección”, porque según sus palabras, esta Asamblea fue votada por el 42% de los venezolanos, es decir carece de legitimidad.
Ante esta insolente declaración hacia otro país soberano me nace comentar lo siguiente:
La mayor coincidencia es que en la última elección presidencial en Chile en 2013, votaron exactamente el 41,98% de los chilenos. Con este dato tendríamos que declarar también que el gobierno chileno no es legítimo en su origen y ustedes que nos gobiernan y que hoy ostentan un triste record de 24% de aprobación ciudadana. Es decir carecen de autoridad moral para dar recetas de democracia a otros países del mundo.
Según la declaración de nuestro gobierno el acto eleccionario de ayer: “No resuelve los problemas y desafíos políticos que enfrenta Venezuela”. Aquí me pregunto: ¿Qué actos pueden resolver los problemas del país caribeño? ¿El golpe de estado, que ha estado pidiendo la oposición? ¿O tal vez la más brutal de las opciones, la invasión por parte de Estados Unidos? ¿O acaso es opción las acciones de saqueo, destrucción y sabotaje que ha estado implicada la oposición en los últimos meses? Que ustedes como gobierno nunca han condenado.
¿Estas son las soluciones, le pregunto señora Presidenta o señor Ministro? Me conmueve el hecho de que ustedes dos vivieron y sufrieron la más aterradora dictadura que tenga memoria nuestro país, sin embargo consideran ustedes esta solución como la salida más normal a la crisis.
Ustedes hablan en nombre de los chilenos y se unen al grupo de 13 naciones del mundo que abiertamente conspiran contra el gobierno de Venezuela. Países que por cierto tienen innumerables problemas de derechos humanos y de democracia, sin embargo esto no les permite avergonzarse al intervenir en Venezuela.
Así como el gobierno chileno y no el ciudadano chileno, aclaro, se siente profundamente decepcionado por el curso de los acontecimientos en el país petrolero, yo también me declaro, al igual que millones de chilenos, profundamente decepcionado de nuestro país y de nuestra democracia. Y les doy algunos ejemplos para refrescar su amnesia colectiva.
En Chile aun nos rige la Constitución del dictador Augusto Pinochet, sin que se haya llamado a crear y participar de una nueva con el apoyo de todos los chilenos. Esta constitución ha impedido cualquier avance progresista en el país, dejando incólume la obra del dictador.
Me causa profunda decepción: Que los militares procesados por causa de crímenes en dictadura sigan libres, recibiendo atención de salud y suculentas jubilaciones, sin que ningún gobierno democrático haya puesto término a esta injusticia. Existen más de mil militares procesados, pero menos de cien de ellos cumple condena de cárcel.
Me causa profunda decepción: Que todos aquellos que hoy exigen la educación pagada y con fines de lucro, hayan estudiado gratis cuando las universidades chilenas eran estatales y de calidad. Hoy le exigen endeudarse a los jóvenes chilenos por años, hipotecando su futuro.
Me causa profunda decepción: Que la derecha obtenga un tercio de los votos, pero debido al antidemocrático sistema neoliberal controle la mitad del congreso y que sirve como tapón a cualquier conquista de la clase trabajadora. O cualquier cambio al sistema de salud o a las mejoras salariales.
Me causa profunda decepción: Que a casi treinta años el sistema previsional chileno llamado AFP siga entregando pensiones miserables y donde justamente personeros de gobierno la defienden a ultranza. Millones de personas han salido a las calles a protestar para terminar con este abuso perpetuo, sin embargo para ustedes esto es irrelevante y no aceptan la expresión democrática del pueblo chileno.
Me causa profunda decepción: Que el sistema de salud privado de Chile, llamados Isapres siga discriminando a las mujeres, a los enfermos y a los ancianos, es decir para ustedes es normal que estas instituciones abusen de los chilenos. Estas mal llamadas instituciones de salud solamente aceptan en sus registros a personas sanas y cuando estas se enferman de patologías terminales deben optar por Fonasa.
Me causa profunda decepción: Que cuando la Asamblea Nacional de Venezuela haya emitido hace años su preocupación por la represión del estado chileno en la Araucanía, ustedes, con una hipocresía mayúscula dijeron que estos hechos eran asuntos internos de Chile y nadie debía intervenir. Sin embargo ahora siendo más cínicos aun emiten declaraciones sobre el gobierno de Venezuela.
Así como a ustedes les causa profunda decepción la democracia de Venezuela a mí también me causa la misma decepción con la democracia chilena.
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Presidenta de Asociación Nacional de Fiscales de Chile, frente a maniobra en Proceso “Penta”, que investiga actividades de mafia político-empresarial.



Artículo fuente:

Santiago, 14 de julio de 2017.

Presidenta de la Asociación Nacional de Fiscales, Trinidad Steinert, sostuvo que "resulta ser un buen negocio" el "generar desconfianza, desprestigiar y desacreditar a quien investiga una causa compleja", ya que "afecta el corazón mismo de quien ejerce la función de despejar el velo obscuro que hasta ahora nadie se ha atrevido a levantar".

"Hemos visto la última semana, cómo la astucia de la defensa en el llamado Caso Penta ha sorprendido nuevamente durante la tramitación de esta investigación. Esto, al punto de poner en jaque nuestra estructura procesal penal y dejarla en un estado peligroso para la eficacia del sistema", sostuvo la presidenta de la Asociación Nacional de Fiscales, Trinidad Steinert.

Esto, en referencia a la declaración en calidad de testigo que deberán realizar los fiscales de esta causa, Carlos Gajardo y Pablo Norambuena, tras un requerimiento presentado por la defensa de Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín.

En una carta publicada en La Tercera, la representante de los persecutores afirmó que esta acción "ha recibido un respaldo jurídicamente cuestionable, pese a no ser sino una maniobra para torcer los principios que inspiran la normativa procesal penal".

"Ensuciar la tramitación de una investigación, generar desconfianza, desprestigiar y desacreditar a quien investiga una causa compleja, en que se han jugado valores jurídicos y sociales relevantes como la fe pública y la probidad, resulta un buen negocio, pues afecta el corazón mismo de quien ejerce la función de despejar el velo obscuro que hasta ahora nadie se ha atrevido a levantar", acotó.

"Esperamos que no sea esto lo que esté ocurriendo en el 'Caso Penta', pero resulta insoslayable, a menos que queramos parecer ingenuos, que la diligencia de citación a prestar declaración como testigos a los fiscales Gajardo y Norambuena importa una materialización del "todo vale" en este proceso", agregó Steinert.

En ese sentido, dijo que "la defensa es consciente de lo que exponemos y también de que ante cualquier duda que le asista respecto a la conducción de un fiscal en relación con una investigación, existen canales administrativos y legales para removerlo de una causa. No podemos menos que expresar nuestra más profunda preocupación por el gravísimo precedente que se ha generado, y que abre un espacio de incerteza jurídica con graves y perniciosos efectos no solo a niveles jurídicos, sino también sociales, que pueden resultar irreparables".

RIVACOBA: La retribución penal.











La retribución penal, originalmente publicada por Editorial Conosur, Santiago de Chile, 1995.

La presente versión, en pdf, tiene por fuente el sitio cienciaspenales.net
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