RIVACOBA Y LA COCULPABILIDAD PENAL.




“Para convivir es preciso vivir”.

Aunque Manuel de Rivacoba no esté corporalmente presente, su obra -y su ejemplo éticosocial- continúa latiendo. Por ejemplo, en las áreas de la culpabilidad y de la pena.

En una circunstancia personal allá por el año 1990 (que retrata bien su calidad humana y que en otro momento describiremos), nos expresó una significativa frase: Para convivir es preciso vivir. Pertinente para abordar un tema de actualidad en Chile.

Y es que la recriminación, reproche o enjuiciamiento crítico, recogido y amplificado por la prensa escrita y de TV., que hoy se concentra sobre la delincuencia contra los derechos patrimoniales extraída de sectores pobres (enfoque que no proyecta hacia la más lesiva), deja de lado –convenientemente para sectores privilegiados- los factores y circunstancias que han coadyuvado (en mayor o menor grado) a ello.

Alguien dijo que “cada sociedad tiene los delincuentes que se merece”. Que puede ser tan “culpable” como lo son los ejecutores directos. Que, en Chile, mientras exhibe –y ostenta- en medios de prensa y de publicidad cómo algunos viven en la opulencia, otros -tan personas como ellos- deben observarlos bajo el hambre y la miseria familiar. 

Aunque brevemente, pero valorando su importancia mayor, Rivacoba refirió la coculpabilidad en varios textos; entre otros, Elementos de Criminología (1982), y Función y aplicación de la pena (1993). Insistamos en la especial trascendencia que le reconoció, al grado que en esta última obra (pág. 98), plantea: “es preceptivo descargar del juicio de reproche, al formularlo, los condicionamientos e insuficiencias sociales que lastran la per­sonalidad y reducen su capacidad de autodeterminación, lo cual ha de repercutir en una menor desvaloración o desaprobación del delito ejecutado y, congruentemente, en una aminoración, dentro de los límites que correspondan, de la pena. Mas aclaremos que en un entendimiento co­rrecto y cuidadoso de la culpabilidad y, por consiguiente, en una formulación adecuada y exacta del juicio de re­proche, esto se debe hacer igual aun en los ordenamientos que ninguna mención contengan, explícita ni implícita, del referido concepto”.

Michel FOUCAULT: "Estos son mis valores" (entrevista).








































La imagen presenta a Michel FOUCAULT en el año 1973, respaldando una manifestación de trabajadores inmigrantes.

Cumpliéndose 32 años desde su partida física, reproducimos una de sus entrevistas, realizada en 1980.
En cierto sentido, soy un moralista, en la medida en que creo que una de las tareas, uno de los sentidos de la existencia humana, aquello en lo que consiste la libertad del hombre, es jamás aceptar nada como definitivo, intocable, evidente, inmóvil. Nada de lo real debe erigirse para nosotros en una ley definitiva e inhumana. En esa medida, puede considerarse que debemos alzarnos contra todas las formas de poder, pero no entendido simplemente en el sentido restringido de poder de un tipo de gobierno, o de un grupo social sobre otro…”.

Pierre BOURDIEU: “Poder, Derecho y Clases Sociales".



Pierre BOURDIEU.
“Poder, Derecho y Clases Sociales" (2000). 

“Este libro constituye una ocasión importante para reconstruir algunas de las claves básicas de la sociología de Bourdieu. Es parte necesaria de toda una obra dedicada a desvelar lo que el sentido común calla u oculta, a dar razón del orden social que se esconde tras el orden simbólico, a descubrir las diferentes formas de dominación de ese orden (incluida la jurídica). Para ello, Bourdieu ha ido elaborando un trabajo científico que, para romper con las premoniciones y los prejuicios de la visión dominante, debe construir sus propios instrumentos de análisis de la realidad social.”.

Pierre BOURDIEU y Gunther TEUBNER: "La Fuerza del Derecho" (2002).



Pierre BOURDIEU y 
Gunther TEUBNER.
"La Fuerza del Derecho" (2002). 

“Desde los trabajos clásicos de Max Weber, la racionalidad jurídica ha sido siempre uno de los temas centrales de la sociología del derecho y un punto de partida ineludible para el estudio del quehacer de los juristas. Los trabajos de Pierre Bourdieu y Gunther Teubner recogidos aquí cuestionan, desde perspectivas muy distintas, los presupuestos tradicionales de ese concepto de racionalidad. La especificidad de la racionalidad jurídica no se encuentra en un método propio de resolución de conflictos, necesario y universal, ni puede verse simplemente como una racionalidad residual que queda en manos de factores externos: la racionalidad del derecho está, siempre y a un mismo tiempo, en algún lugar más allá de lo jurídico y en la propia fuerza de la forma del derecho. A lo largo de estas páginas la sociología contemporánea del derecho busca superar la vieja división para captar en toda su complejidad la realidad del derecho de nuestros días.”.

Domingo 1° de mayo en Santiago de Chile. Sindicalismo independiente y lucha social.

Domingo 1° de mayo en Santiago. 
Mientras, en la capital chilena, la denominada CUT ejecuta en el sector oriente su acto, asistido por la burocracia sindical y la militancia de los partidos oficialistas, en el sector poniente de Santiago, el sindicalismo independiente, sin apoyo estatal, ni donaciones ministeriales ni dinero empresarial ni cobertura mediática, convocado por el Comité de Iniciativa de Unidad Sindical, CIUS, marcha hacia el frontis de la Universidad de Santiago. 

Y logra conmemorar la gesta y el sacrificio de los líderes de Chicago. Con honestidad, mística y savia juvenil.

Pese al sabotaje de esta última actividad sindical ordenado desde el Ministerio del Interior, que se divisa ya en las dos últimas imágenes, atrás, -mediante chorros de agua, gases tóxicos y bombas-, y provocadores que, curiosamente, nunca son detenidos por el aparato policial, logró dejar claro cuál es el verdadero Movimiento Sindical chileno.